Chicago Title Insurance Company

Así, en octubre de 1871, cuando el Gran Incendio de Chicago arrasó con una gran parte de la ciudad y destruyó todos los registros oficiales de bienes raíces del Condado de Cook almacenados en la oficina del registrador del condado, había tres empresas de investigación de títulos de propiedad en funcionamiento: Chase Brothers and Co., Shortall and Hoard, y Jones and Sellers.

Cuando el fuego se expandió al actual distrito del Loop y redujo a cenizas los edificios y registros públicos, tres compañías—Shortall and Hoard, Jones and Sellers, y Chase Brothers and Co.—salvaron sus registros del infierno. Muy pronto se instalaron en las afueras al oeste de la ciudad, en una zona que no se había visto afectada por el fuego.

Menos de tres semanas después del incendio, el Chicago Times realizó las siguientes declaraciones editoriales:

"Se han destruido completamente todas las pruebas legales de los títulos de propiedad del Condado de Cook. Las molestias, el desastre y la angustia real que se derivarán de esta desgracia todavía no han sido comprendidas adecuadamente. Se debe hacer algo de una envergadura igual a las necesidades del caso rápidamente.

"En Chicago hay tres empresas—Shortall and Hoard, Jones and Sellers, y Chase Brothers and Co.—que han salvado casi todos sus papeles, incluidos los índices de cada propiedad del Condado de Cook, y las investigaciones de título de una proporción alta de estas propiedades. Hay una empresa—J.H. Rees and Co.—que incluso ha guardado copias de todos los mapas y todas las láminas realizadas de propiedades del Condado de Cook.
Para obtener más información acerca del Gran Incendio de Chicago, haga clic aquí para ver la página especial de la Chicago Historical Society special page,

"The Great Chicago Fire and
The Web of Memory."
"Hasta la fecha nadie ha dudado en aceptar sus copias de los registros como oficiales. ¿Por qué no se implementa ahora un plan equitativo por el que estas copias, una vez comparadas y recopiladas cuidadosamente, se conviertan en oficiales?"

Burnt Records Act
Al final esta consolidación se produjo bajo una empresa cuyo nombre se había ampliado un poco más: Chase Brothers, Jones, Sellers, Shortall and Hoard. En abril de 1872, la Asamblea Legislativa de Illinois aprobó la "Burnt Records Act" (Ley de Registros Quemados), y los registros existentes de la investigación de títulos de propiedad fueron declarados admisibles como pruebas en todos los tribunales de registro. Éste fue parte del marco legal sobre el que los ciudadanos de Chicago empezaron a construir una ciudad de mayor tamaño que la precedente.

Los libros combinados se trasladaron a un edificio comercial en el lado norte de Lake Street, entre las calles Peoria y Green. Después de un tiempo, la antigua empresa cedió su negocio y alquiló sus libros a una empresa recién constituida: Handy, Simmons, Smith and Stocker. Esta empresa se convirtió en Handy, Simmons and Co., que fue seguida por Handy and Co., bajo la cual se continuó con el negocio hasta 1887.

El negocio de la investigación de títulos de propiedad en Chicago resultó afectado para siempre por el Gran Incendio que se produjo del 8 al 9 de octubre de 1871. El dramático rescate de los libros de los negocios de investigación de títulos condenados a la desaparición resultó un bien público cuando se perdieron todos los registros de propiedades oficiales. John G. Shortall, que obligó al conductor de un carro que pasaba por allí a cargar a punta de pistola sus registros, sería recordado desde entonces por más que por la disposición de transferencias legales.